Defendimos a dos personas investigadas en una causa por presunto delito contra la salud pública (tráfico de drogas) y pertenencia a organización criminal, puestas a disposición del juzgado de guardia tras su detención. En la comparecencia para resolver sobre las medidas cautelares conseguimos que el juzgado acordara su libertad provisional sin fianza, evitando el ingreso en prisión provisional. La clave estuvo en acreditar el arraigo de nuestros defendidos —domicilio conocido y raíces personales y familiares— y en argumentar el carácter excepcional y subsidiario de la prisión provisional, demostrando que medidas mucho menos gravosas (comparecencias periódicas, prohibición de salida del territorio y retirada de pasaporte) eran suficientes para garantizar su disposición ante la justicia.