Nuestro cliente es autor de un blog, cuyo contenido es referente a inversiones financieras y en este contaba su experiencia en una plataforma de inversión. Esta última le acusaba de un delito de calumnias por las opiniones expuestas. Finalmente, la Sentencia absuelve a nuestro cliente al demostrar, por un lado, la prescripción del delito y, por otro lado, que las opiniones referenciadas no eran constitutivas del mismo.