Nuestro cliente, una Comunidad de Propietarios, contrata unos arreglos para su piscina. La empresa que realiza los trabajos demanda a ésta porque sostiene que realizó los mismos correctamente y que no se les ha pagado por ello. Nos oponemos a esta solicitud, acreditamos que los trabajos se habían realizado de forma defectuosa y pedimos los daños y perjuicios derivados de este defectuoso cumplimiento contractual. La Sentencia estima nuestras pretensiones, absuelve a la Comunidad de Propietarios y condena a la demandante, por un lado, al pago de los daños y perjuicios ocasionados y, por otro lado, a las costas del proceso.